miércoles, 11 de julio de 2012

Nuestra Señora de París - de Victor Hugo



Nuestra Señora de París (Notre-Dame de Paris, en francés) de Victor Hugo, fue escrita en 1831 y está compuesta por once libros que se centran en la desdichada historia de Esmeralda, una gitana, y Quasimodo, un jorobado sordo, en el París del siglo XV. 

Todos sus elementos —ambientación medieval, amores imposibles, personajes marginados, final dramático— hacen de la obra un modelo de los temas literarios del Romanticismo francés. Victor Hugo, tras separarse de su mujer Adèle, escribió la obra por encargo de un editor, llevándole aproximadamente seis meses y agotándolo físicamente. Pero el esfuerzo valió la pena ya que fue bien valorada por los críticos y tuvo gran éxito entre los lectores, cosa que le supuso un alivio económico.

A pesar del verdadero nombre de la novela, si hizo muy popular como El Jorobado de Notre-Dame, por la singular identificación con el personaje Quasimodo.

Esta obra de Victor Hugo puede considerarse como una novela histórica, según la tradición de Ivanhoe, de Sir Walter Scott. Presenta un vivido retrato de la vida en el París del siglo XV, una ciudad rebosante de festejos nobles, juergas grotescas, revueltas del populacho y ejecuciones públicas, todo ello alrededor de Notre Dame de París.

Hugo dedica dos capítulos a la descripción de la iglesia gótica, haciendo entrar al lector en el alma misma de Notre Dame. Desde las alturas de vértigo de su mirada pétrea, nos ofrece una visión subjetiva de París. La palabra anankhe (destino), grabada en uno de los muros, revela la fuerza impulsadora de la historia gótica.

El sino de Quasimodo queda escrito cuando su madre lo abandona, al nacer,  en las escaleras de la catedral. Adoptado por el archidiácono Claude Frollo, Quasimodo se convierte en el campanero de la iglesia, ocultando su figura grotesca y deforme a los ojos indiscretos de los parisinos.

Frollo, que se consume de lujuria por la hermosa gitana Esmeralda, que baila en la plaza junto a la catedral, hace que Quasimodo la rapte; pero sus planes se ven frustrados por el capitán de los arqueros del rey, Phoebus, que también se enamora de Esmeralda.

Quasimodo es encarcelado, acusado del delito, y sus captores lo torturan y humillan. Después de haber sido azota de forma especialmente brutal, es atendido por Esmeralda, que le da agua.
A partir de ese momento, Quasimodo cae preso de un amor sin esperanzas por ella. Con los tres personajes bajo su hechizo, se desarrolla una dramática historia de amor y engaño.

Frollo, obsesionado, espía a Phoebus y Esmeralda y apuñala al primero en un ataque de celos.
La gitana es arrestada y condenada a muerte por este asesinato y, pese a que Quasimodo trata valientemente de rescatarla, es finalmente ahorcada. Quasimodo al verla colgando sin vida de la horca, exclama "ahí está lo único que he amado". El tema de la redención por medio del amor llega a todo el mundo.

Esta obra universal, ha tenido muchas versiones cinematográficas. Considero que las más bellas son las protagonizadas por Lon Chaney en 1923, y la hermosa película producida por los estudios Disney para el público infantil. Por supuesto que en esta versión, el final es feliz y musical.


Uno de los párrafos más significativos de la historia es el momento en que se presenta la única actitud de buena voluntad encarnada por la gitana al tratar de saciar la sed de Quasimodo:
— ¡Agua! — repitió por tercera vez Quasimodo.
Entonces vio cómo se apartó el gentío. Una muchacha curiosamente ataviada salió de entre la gente. Iba acompañada de una cabrita blanca de cuernos dorados y llevaba una pandereta en la mano.
El ojo de Quasimodo centelleó. Era la bohemia a la que había intentado raptar la noche anterior, fechoría por la que comprendía vagamente que estaba sufriendo aquel castigo, lo que, por otra parte, no era cierto ni mucho menos, pues se le estaba juzgando por la desgracia de ser sordo y por haber sido juzgado por un sordo. Estaba seguro de que también ella había venido para vengarse y darle, como hacían los otros, su golpe correspondiente. [...]
Ella, sin decir una sola palabra, se aproximó al reo, que se retorcía en vano para librarse de ella, y soltando una calabaza que a guisa de recipiente tenía atada a la cintura, la acercó muy despacio a los labios áridos del desdichado.
Entonces, de aquel ojo tan seco y encendido hasta entonces, se vio desprenderse una lágrima que fue lentamente deslizándose por aquel rostro deforme y contraído hacía ya mucho rato por la desesperación.
Es de entender que Victor Hugo, en esta escena de humillación y castigo al desdichado, presenta también el semblante de deterioro al que habría llegado la sociedad de París a vista del autor.

Esta obra tiene infinidad de alternativas para leerla o solo conocerla. Muy recomendable.

! 3 MESES BLOQUEADO ! Pero ya estamos de regreso



Quedamos bloqueados por 3 meses. Increible, realmente. Un día de Abril quise entrar al blog y me salió un mensaje de que mi blog había sido eliminado.
Les escribí según el tutorial de Bloger, y seguía recibiendo el mismo mensaje.
Pensé que ya había perdido todo; hasta que anoche, ya con nostalgia intenté ingresar y !Oh! Maravilla, ahí estaba mi blog.

Según un amigo conocedor de los confines del ciberespacio, caí en una campaña de cerrar aquellos blogs que ofrecían enlaces y links para descarga de libros gratis.

Felizmente, a raiz de mi insistencia parece que alguien comprobó que mi blog no tenía estos links, asi que volvió a aparecer.

La verdad, es un gran misterio para mí. Pero lo bueno es que ya estamos de regreso.

Saludos

Carlos

lunes, 9 de abril de 2012

El pozo y el péndulo - de Edgard Allan Poe



El Pozo y el péndulo es quizás el cuento de mayor vibración y suspenso dentro de la realización creativa de Poe. El narrador, mártir de la inquisición española nos sitúa en aquel ominoso tiempo de la cristiandad medieval y renacentista en que la Iglesia Católica de Roma escarmentaba a los sacrílegos. 

Arrojado en una oscura mazmorra, en estado de absoluta sumisión y "sometido el protagonista describe con escrupulosidad un acelerado juego de tormentos psicológicos- morales. "El pozo y el péndulo" detalla las experiencias de un hombre desafiando a la muerte que parsimoniosa y fatalmente lo amenazaba". La obra de Poe es un aterrador relato que nos muestra a un reo de la Inquisición, un pozo disimulado, y un péndulo mortífero, letal. 

El aspecto más determinante de la obra es el dolor psicológico (que resulta ser más fuerte que el físico) que experimenta el protagonista. Él intuye que la muerte está demasiado próxima, en cuestión de minutos su vida acabará de una forma pavorosa siniestra y dolorosa. Otro punto significativo es el detalle que pone Poe para narrarnos lo sucedido en esas aciagas horas. El personaje soporta una gran fragilidad emocional, sabe que está ante la antesala de su propia muerte y que todo está perdido.

El pozo y el Péndulo es uno de los relatos más conocidos de Poe. Reverenciado como una de las obras maestras del terror psicológico, en este aterrador relato Poe alcanza una inigualable dosis de suspenso. Su delicada forma de narrar la obra, armonizada con el detalle de los hechos y lo espantoso de la situación logran recrear un clima de suspenso y turbación que a poco de adentrarse el lector en su lectura, adquiere todo su esplendor. 

El protagonista, debilitado y asustado, sólo sabe que morirá de una forma horripilante, que es sentenciado a muerte y que seguidamente es encerrado en un oscuro lugar, sin dimensiones conocidas, sin tiempo de ejecución: lo más próximo a la idea de vacío que cualquiera pueda imaginar Así las cosas, no tarda nada Poe en forzar a su aterrorizado personaje a deambular por la celda y elucubre, a partir del tacto y del cálculo, las probables dimensiones y forma del lugar de reclusión.

Para Edgar Allan Poe el cuento tenía una ventaja sobre la novela, cual es que la brevedad del relato consiente una lectura incesante, sin interrupciones, y esto viabiliza que el lector quede en manos del escritor todo el tiempo. Poe intentaba alcanzar la llamada “totalidad de interés”, que reside en alcanzar la mayor pasión en el que lee, provocando un único estremecimiento. Por eso, considera Poe que existe una determinada longitud de la narración que resulta idónea para este objetivo , para este “secuestro emocional del lector”.

Un inicio centelleante, un puñetazo sobre la mesa (como un monosílabo en inglés, y un remedo, un crashhh, boooom, zaaaas), y, a partir de allí, un sólido andamiaje justo para evitar que decaiga la atención del lector. Y llevado a su máxima expresión, deduciendo con precisión de relojero suizo hasta dónde puede y debe llegar el efectismo. Ni un instante antes, ni un instante después. 

El terror, la falta de expectativa positiva, la angustia, el desasosiego, el vacío, se convierten en protagonista y a la vez dueños del relato, dejando al lector sin posibilidad de elección: sólo hay un camino posible y es seguir leyendo, sin interrupciones, que ocurra lo que ocurra , aunque esto sea la muerte, pero que ocurra yá, que finalice ya esta tortura, estas mordeduras de las ratas, esta amenaza de caer en el pozo, este péndulo que desciende como una imprecación divina.¿Cuánto tiempo dura El pozo y el péndulo? Exactamente el necesario: la extensión máxima que Poe se permite mientras prolonga y mantiene la emoción del lector, consiguiendo esa “totalidad de interés”.

Se han hecho varias adaptaciones de la historia para la pantalla grande. La más famosa es la versión de 1961, protagonizada por Vincent Price y Barbara Steele. Aunque está basada en la historia de Poe, la película muestra al aparato que atormenta al personaje en los últimos 10 minutos solamente.



Lolita - de Vladimir Nabokov


Siempre es difícil abordar el comentario de obras tan universales y admiradas como es “Lolita”; pareciera que uno no puede aportar mucho a todo lo que ya se ha dicho y que, además, es casi imposible apartarse de la corriente crítica que ya ha sentado las bases de la recepción de una obra como ésta. No obstante, el placer de leer es infinito, y el hecho de elaborar una reseña no implica que haya libros que haya que dejar de lado por el simple hecho de tener respeto ante lo que significan o simbolizan.

Resumir “Lolita” no tiene sentido, ya que casi todo el mundo conocerá la historia que se cuenta, aunque sea a través de las adaptaciones cinematográficas que se han realizado. La confesión en forma de libro que el protagonista, Humbert Humbert, elabora sirve como excusa para que el autor teja una historia conmovedora por su crueldad y por la perfección exquisita con que se narra. Aun cuando se ha hablado mucho de la condición de Humbert, de su amor enfermizo y culpable, de su pasión desenfrenada, es difícil sustraerse a la repugnancia que inspira el personaje. El mayor acierto de Nabokov fue, sin duda, crear un carácter de ficción que, siendo culpable de un delito de pederastia, suscite cierta simpatía mientras uno lee su historia.

Habrá quien apunte que la pasión del protagonista no es ilícita; que ya en la antigüedad hombres maduros se emparejaban con niñas, que en la Edad Media las jóvenes se casaban y tenían hijos con doce y trece años y que la sociedad permite ciertos maridajes mientras que condena otros. Sí, todo eso es cierto (si bien es discutible, aunque éste no es el momento de perderse en esos debates). No obstante, lo realmente importante de “Lolita” no es si Humbert es un obseso pederasta o un incomprendido amante; el quid del libro estriba en la imposibilidad de reprimir un impulso poco apropiado.

Durante la narración de Humbert adquiere, en determinados momentos, una solemnidad fuera de lugar; el protagonista conjuga en su interior una enfermiza pasión con un sentimiento puro, pero la tensión entre ambas pulsiones no me parece bien resuelta. Nabokov no presenta un personaje dubitativo, sino un hombre que sucumbe a su faceta más salvaje (y condenable; no olvidemos que Dolores tiene doce años cuando da comienzo la historia) en detrimento del «amor» que siente por la niña. 

Sólo en la última parte de la novela —es decir, cuando ya ha perdido a Lolita— Humbert muestra más a las claras que su pasión podría ser algo más que una distorsión de la realidad; es decir, que la evolución de su comportamiento es infantil: anhela algo, consigue ese algo gracias a sus esfuerzos, lo pierde y trata de recuperarlo por medio de un cambio de actitud.

Bien es verdad que el amor parece jugar un papel fundamental en la historia; si hay que atenerse a la intención del autor, el protagonista es un hombre erróneamente enamorado que lucha por alcanzar el objeto de su pasión y también por recobrarlo cuando se lo arrebatan. Pero insisto en el hecho de que esa personalidad atormentada no parece perfilada con nitidez: Humbert no da el tipo de amante desasosegado, sino que oscila entre la lujuria más básica y el amor cortés más idealizado.

Tras este último acercamiento, uno se inclina a creer que otra posible lectura es la de ver a un hombre que, haciéndose pasar por normal (creyéndose él mismo una persona normal, aunque aquejada de una exaltación un tanto peculiar), es en realidad un monstruo sin escrúpulos, que se convence de sentir algo —amor— con el único fin de tener de nuevo entre sus manos a la niña que ansía poseer. En este monólogo autoexculpatorio que es “Lolita”, Humbert no sólo se convence a sí mismo de esa intención, sino que pasa por ser una víctima de la pasión a los ojos del lector, que, como decía antes, llega a mirarlo con simpatía pese a repugnarse ante su proceder.

Habrá también quien sostenga que Humbert es tan víctima de Dolores como ella de él, ya que la chiquilla no sólo consiente a entregarse a su padrastro, sino que lo utiliza para conseguir sus deseos. Uno opta por creer que Nabokov, de manera muy astuta, introduce ese aspecto del carácter de Lo con el fin de «despistar», ya que, a poco que se piense, cualquiera puede ver a su alrededor ejemplos cotidianos de la manipulación que los niños pueden llegar a ejercer sobre los adultos. Lolita es una víctima inocente, desconocedora de la importancia real de lo que le sucede, y que termina odiando a Humbert y odiándose a sí misma, casada con un hombre al que apenas tiene en cuenta; es consciente de que su padrastro ha arruinado su vida, pero es incapaz de materializar esa pulsión en algo constructivo.

Por supuesto, todo esto son especulaciones: es evidente que un libro da lugar a multitud de lecturas, tantas como lectores tenga. Como empecé diciendo, una novela como ésta es difícil de comentar por el simple hecho de la multiplicidad de visiones que pueden tenerse de ella; la que aquí se expone es otra más, si bien se admiten muchas otras. 

Simplemente terminaré diciendo que tras terminar su lectura, “Lolita” me ha dejado un sabor de boca bastante inane, más que nada por esa inexactitud de Nabokov al retratar la lucha interna del protagonista; sólo mejora si opto por la tesis de ver a Humbert como un criminal desquiciado, lo cual me resulta improbable, ya que no parece que fuera ésa la intención del autor al perfilar el personaje. Todo lo cual no obsta, por supuesto, para que haya disfrutado con la bellísima prosa del ruso, que al menos contribuye a minimizar el efecto de esas dudas, y para que me vuelva a acercar a otras de sus obras.


Al faro - de Virginia Woolf


Esta es una de las más hermosas novelas que he leído en toda mi vida. La revista Time incluyó la novela en su lista de 100 mejores novelas en lengua inglesa entre 1923 y 2005. La Modern library la consideró una de las mejores novelas en inglés del siglo XX.

La novela se ambienta en la casa de veraneo de los Ramsays en las Hébridas, en la isla de Skye. La sección comienza con la señora Ramsay asegurando a James que deben ser capaces de visitar el faro al día siguiente. 

Esta predicción la niega el señor Ramsay, quien muestra su seguridad de que el tiempo no aclarará, una opinión que genera cierta tensión entre el señor y la señora Ramsay, y también entre el señor Ramsay y James. Este incidente en particular se menciona en varias ocasiones a lo largo del capítulo, especialmente en el contexto de la relación entre la señora y el señor Ramsay.

Los Ramsay han recibido en su casa a una serie de amigos y colegas, uno de ellos Lily Briscoe, una pintora joven e insegura que intenta retratar a la señora Ramsay y su hijo James. Briscoe se encuentra llena de dudas a lo largo de la novela, dudas alimentadas en gran medida por las afirmaciones de Charles Tansley, otro invitado, señalando que las mujeres son incapaces de pintar o de escribir. El propio Tansley es un admirador del señor Ramsay y sus tratados filosóficos.

La sección se cierra con una gran cena. El señor Ramsay casi habla bruscamente a Augustus Carmichael, un poeta de visita, cuando este último pide repetir la sopa. La señora Ramsay, quien está esforzándose por la perfecta cena, se siente ella misma indispuesta cuando Paul Rayley y Minta Doyle, dos conocidos que ella ha juntado en compromiso, llegan tarde a la cena, pues Minta perdió el broche de su abuela en la playa.

La segunda sección se emplea por el autor para dar un sentido del tiempo que pasa, la ausencia y la muerte. Woolf explicó el propósito de esta sección, escribiendo que «era un experimento interesante que daba la sensación de que pasaron diez años». 

El papel de esta sección al unir las dos partes dominantes de la historia también se expresa en las notas de Woolf para la novela, donde por encima de un dibujo de una forma de «H» ella escribió «dos bloques unidos por un corredor». 

Durante este período Gran Bretaña empieza y acaba de luchar la Primera Guerra Mundial. Además, se informa al lector de la suerte que corrieron los personajes que se presentaron en la primera parte de la novela: la señora Ramsay fallece, Prue muere por complicaciones al dar a luz y Andrew en la guerra. El señor Ramsay queda perdido sin su esposa para alabarlo y reconfortarlo durante sus períodos de miedo y su angustia en relación con la perdurabilidad de su obra filosófica. 

En la sección final, «El faro», parte de los Ramsay que quedan regresan a la casa de veraneo diez años después de los acontecimientos relatados en la parte I, pues el señor Ramsay finalmente planea hacer el largamente demorado viaje al faro con su hijo James y la hija Camilla, «Cam». 

El viaje casi no acontece, pues los niños no estaban preparados, pero al final salen de casa. En el camino, los niños están de morros con su padre por obligarles a ir. James mantiene firme el bote, y más que percibir las palabras bruscas que esperaba de su padre, oye alabanzas, proporcionando un raro momento de empatía entre el padre y el hijo; la actitud de Cam hacia su padre también ha cambiado.

Los acompaña el marinero Macalister y su hijo, quien pesca durante el viaje. El hijo corta un trozo de carne del pescado para usarlo de cebo, lanzando el pescado herido al mar.

Mientras navegan hacia el faro, Lily intenta acabar su pintura inacabada. Reconsidera sus recuerdos de la señora Ramsay, agradecida por la ayuda que le dio empujando a Lily para que continuara con su arte, y al mismo tiempo luchando para liberarse del control tácito de la señora Ramsay sobre otros aspectos de su vida. Al acabar la pintura y verla, queda satisfecha, y se da cuenta de que la ejecución de su visión es más importante para ella que la idea de dejar algún tipo de legado en su obra – una lección que el señor Ramsay aún tiene que aprender.

sábado, 31 de marzo de 2012

De París a La Patagonia - de Maki Miró Quesada


Carissima Maki, lo primero que te debo agradecer es el haber encontrado la receta del farfalle con funghi porcini, y el vitello tomato con verduras gratinas y aceite de oliva. Estoy totalmente de acuerdo contigo en que es la mejor comida que he probado en mi vida.
Felizmente la búsqueda en internet fue corta.

Quedé muy apesadumbrado con la desaparición de John; pero me puse de tu lado cuando decides viajar a París, ma chére.
Oh París, ciudad maravillosa, donde ni los gays están contentos si no hay una mujer. 

Cinco semanas después de su secuestro, John Murphy, uno de los empresarios más ricos del Perú, aparece muerto en una playa al sur de Lima. El descubrimiento ocupa los titulares de la prensa nacional. Una multimillonaria suma se había pagado por su rescate, y las dudas por la operación fallida recaen sobre sus familiares y amigos. y sobre su novia, quien se verá enfrentada con la familia del difunto al tratar de descubrir la verdad sin éxito.

Con el corazón herido, ella se embarca en una lucha personal para tratar de descubrir la verdad, y decide viajar a París tras una pista confusa. El recuerdo del crimen la persigue sin tregua pero, poco a poco, la Ciudad Luz se le revela en todo su esplendor y le ofrece una oportunidad buscar una nueva vida a la cual asirse y de reconstruir sus sueños y alejarse del dolor.

La forma en que compartes tus pensamientos íntimos con los relatos, es muy acogedora, a veces filosóficas y en muchos casos divertidos, como si nos contaras una infidencia en paralelo; como cuando te invitaron a una cacería que esperaban que no te sea aburrida.
¿Y cómo ibas a saber pues, si nunca habías ido a ninguna?

Rodeada de moda, refinada bohemia, alta cocina y personajes de alcurnia, ella descubrirá un mundo nuevo de amistades y posibles nuevos amores. Pero el azar la llevará aún más lejos, a la distante Patagonia argentina, donde el amor verdadero buscará abrirse paso entre las elevadas cumbres de la cordillera.

Con un lenguaje fresco y divertido, con toques de melancolía y dosis de risueña ternura, Maki Miró Quesada ha escrito una novela de crimen y misterio, de voluntad y deseo por la vida, que encuentra su premio en la búsqueda del amor en lugares tan alejados como la luminosa y bohemia París, o las elevadas cumbres de la Patagonia Argentina.

Una travesía que nace de la tristeza y el dolor, y que resurge en vidas y aventuras, en una novela de esperanzas sin frontera; pero también de amor y deseo. De París a la Patagonia narra la travesía fascinante de un corazón femenino desde la pena hasta el amor y la esperanza que atraviesan las fronteras.

Aunque te fuiste muy joven, sabemos que eres ahora una exitosa escritora y muy limeña además.
Como el lomo saltado y el ceviche.
Estoy a la espera de tu próxima novela.


martes, 27 de marzo de 2012

El Placer - de Gabriele D´Annunzio


Este es uno de los libros más antiguos que heredé de mis padres, grandes lectores por cierto.

El escritor italiano D´Annunzio, cuyas ideas políticas fueron muy a menudo cuestionadas por ser posibles precursoras del fascismo de Mussolini, parece escribir esta primera novela desde la perspectiva de un poeta romántico. El libro está escrito con exuberancia, combinando la prosa brillante y diestra del autor y, a través de la historia del personaje principal, su poesía; también merece ser leído por sus descripciones de Roma.

El Placer es tanto un examen como una crítica de las clases acomodadas italianas y la transitoriedad de ese mundo social enrarecido. El protagonista, Andrea, es un joven poeta y aristócrata de linaje distinguido que se ha enamorado de dos mujeres; tras un duelo que debilita su salud está dividido por su deseo hacia ambas, así como por el renacimiento espiritual logrado al estar a punto de morir en el duelo.

Cuando el marido de una de las mujeres se ve envuelto en un gran escándalo, de repente ella se ve en peligro de perderlo todo, incluida la pasión con la que se ha comprometido para poder estar con Andrea. La fuerza de la historia procede de su afirmación de que el alma de los personajes es su reputación, sin la cual se ven privados de la vida placentera de Roma. Es en parte su mantenimiento de la reputación y el evitar el escándalo lo que los destruye, tanto física como emocionalmente.

Los personajes están rígidamente confinados dentro de sus normas sociales, y sus deseos se ven constantemente frustrados; están atormentados por necesidades insatisfechas.
Esta obra está considerada como una de las novelas más significativas de Gabriele D'Annunzio, es un libro decadentista que relata el proceder del Conde Andrea Sperelli en sus pasionales amoríos con una sensual mujer llamada Elena Muti y con Maria Farres, una joven de espíritu más virtuoso y sensible.

Todo ello le sirve a D'Annunzio para representar, además del retrato de las situaciones amorosas, un espléndido catálogo social y físico de la Roma de finales del siglo XIX. de la cual fue testigo. Algunos críticos consideran esta obra autobiográfica del autor.

D´Annunzio se casó en el año 1883 con la Duquesa de Gallese, Maria Hardouin. Tras su separación en 1891 y un affaire con la Condesa Gravina Auguissola, mantuvo una apasionada relación sentimental con la actriz teatral Eleonora Duse. También tuvo un flirteo con la escritora Collette.

En 1897 fue elegido diputado mientras proseguía su vida de lujo y derroche que le llevó a la ruina económica. Acosado por sus cuantiosos acreedores, D’Annunzio se trasladó a Francia en el año 1910.
Participó con entusiasmo en la Primera Guerra Mundial, convirtiéndose en un héroe bélico tras regresar a Italia y alistarse en el ejército transalpino. Su exaltación patriótica le hizo simpatizar en la última etapa de su vida con las ideas fascistas de Benito Mussolini.

Falleció a los 74 años de edad el 1 de marzo de 1938 en su residencia del Lago de Garda. Poseía el título de Príncipe de Montenevoso.


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